Problemas de la última milla: cuando el producto no llega a tiempo

Cuando se trata de tiempos de entrega, no solo la capacidad de disponer todo el inventario es fundamental. Muchas veces son los operadores y couriers los que por estar colapsados en sus capacidades, tanto de volumen como de personas, no logran hacer las entregas en los tiempos comprometidos, por consecuencia, el cliente reclama y se descarga con el e-commerce.

¿Cómo lograr un control sobre ellos? Te compartimos las siguientes estrategias para asegurar que tus productos y servicios lleguen justo a tiempo:

1. Calcular tiempos de entrega basándose en la capacidad real

Puedes mejorar la precisión del delivery analizando la capacidad real de los operadores logísticos, teniendo además en cuenta su comportamiento de acuerdo al historial de órdenes. 

Es importante hacer esta revisión del desempeño de despacho de forma constante y automatizada, así se podrán asignar a los operadores más rápidos y compatibles según los requerimientos de los clientes.

Una de las herramientas más utilizadas por los operadores logísticos son los Order Management System. Quienes trabajan con OMNIX, son capaces de generar métricas de costos según cumplimiento e informar automáticamente multas en caso de no cumplir con lo establecido, dando poder de administración sobre los operadores.

2. Omnicanalidad de Última Milla

Con un sistema de ventas omnicanal, es posible notificar en tiempo real a un delivery de última milla cada vez que un cliente realiza una orden, o cualquier otro imprevisto.

Al generarse una orden, un delivery recibe en cuestión de segundos los detalles del despacho; mientras tanto, el cliente también es notificado que su pedido va en camino, y una vez que el producto ha llegado al destino final, la tienda recibe automáticamente la confirmación de recibo y detalles de la experiencia de compra. 

Todo este este proceso “circular” garantiza que todos los involucrados en la entrega tomen decisiones mitigantes a tiempo en caso de retrasos o problemas de acceso a los puntos de entrega. 

3. Zonas Rojas

Es recomendable asignar a los operadores logísticos zonas de delivery. Por ejemplo, mediante un mapa dinámico, en donde se pueden crear polígonos para crear zonas específicas para cada operador logístico. 

En el caso de que el cliente tenga rutas pre-establecidas, puedes poner a disposición un módulo para cargar las rutas para que el sistema las automatice, disminuyendo tiempos de gestión y la incorporación de data en forma manual o en planillas.

Por otro lado, el sistema es capaz de generar “Zonas Rojas”, zonas que por ejemplo tengan un costo elevado de delivery, o que se encuentren fuera del alcance de la última milla, con lo cual el sistema automáticamente ofrece alternativas cercanas para que el cliente haga el picking y la venta no se pierda.

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